Entrevista con Julieta Rosso, fundadora de Pilar Lírica

 
No hace falta vivir en Capital Federal para poder disfrutar de la ópera en Buenos Aires, ya sea como intérprete o como público. Ópera en Argentina entrevistó a Julieta Rosso, fundadora de Pilar Lírica, la primera compañía de ópera de una de las ciudades más importantes del norte de la provincia, quien nos contó acerca de la génesis del proyecto y los planes para lo que queda de 2016 y 2017.

Noelia Pirsic para Ópera en Argentina

No hace falta vivir en Capital Federal para poder disfrutar de la ópera en Buenos Aires, ya sea como intérprete o como público. Ópera en Argentina entrevistó a Julieta Rosso, fundadora de Pilar Lírica, la primera compañía de ópera de una de las ciudades más importantes del norte de la provincia, quien nos contó acerca de la génesis del proyecto y los planes para lo que queda de 2016 y 2017.

¿Cómo nace Pilar Lírica?

En realidad nace cuatro años atrás, cuando presenté la idea de realizar un Laboratorio de Ópera en el Municipio de Pilar. Se inscribieron quince personas que no sabían ni de música, ni de canto ni de actuación. Se anotaron pensando que iban a hacer un curso de apreciación de la ópera, y en principio fue así: el primer cuatrimestre lo dediqué enseñar apreciación de la ópera. Hablamos de los cantantes, de los registros, de los compositores. En el segundo cuatrimestre me animé a hacerlos vocalizar y enseñarles un aria de Las Bodas De Fígaro. El Laboratorio duró tres años, y para el final del tercero llegamos a armar en forma amateur el primer acto de esa ópera. Trabajé en paralelo con dos profesores, un maestro pianista y una profesora de teatro que me ayudaba con la parte escénica. El producto era muy bueno por tratarse de personas que no estaban formadas en música y de repente estaban cantando en italiano. Fue un trabajo muy interesante, con muy buena aceptación del público. Paralelamente a eso, empecé a tener la idea de hacer la compañía lírica. Cuando el Laboratorio cerró, quedaron como alumnos míos dos cantantes, que son quienes hoy protagonizan nuestra primera producción: La Serva Padrona de Giovanni Pergolesi.

¿Existen lugares de formación en canto lírico en Pilar?

Hay profesorados de teatro, música, educación musical. Está el conservatorio Grassi de Angel Mahler, y hay escuelas e instituciones que enseñan música y dan talleres, una de ellas es la mía, Vocal Studio, que es la única que tiene un perfil lírico. Yo doy clases de canto lírico y otra profesora enseña canto popular, pero ambas trabajamos con la misma técnica, que es la del Bel Canto.

¿Cómo llegás al canto lírico?

Doy clase desde que tengo 20 años, siempre en Pilar. Nací y crecí en la ciudad. Me formé en el Conservatorio Nacional como profesora superior de canto donde tuve a mi maestra, África de Retes. Al principio era muy joven, solo quería tocar la guitarra y cantar música pop. Pero África me transmitió su pasión por la ópera. Luego de recorrer varios géneros –pop, jazz, brasilero, tango y folklore- me fui introduciendo en el mundo de la ópera. Luego obtuve una beca para estudiar en Italia donde me perfeccioné con una profesora de repertorio en Milán. A Italia no me fui a hacer carrera, fui porque necesitaba ver algo más. Todas las semanas iba a La Scala, la profe me transmitía amor por la ópera. Canté en un coro polifónico. Fue ahí cuando terminé de decidir que esto me encantaba, y cuando volví a Pilar casi inmediatamente propuse hacer el Laboratorio de Ópera en el municipio, y entonces también comencé un curso con Lizzie Waisse, quien me recontactó con el teatro.

¿Qué aprendiste al reconectarte con el teatro?

Aprendí que en la ópera hay que priorizar la historia. Tanto la voz como la música tienen que estar al servicio de contar la historia y correrse del lugar del divismo. Las virtudes vocales y la belleza de la voz deben estar, pero tienen que estar en función de la historia y del teatro.

¿Por qué no hubo antes ópera en Pilar?

Culturalmente en Pilar nunca estuvo la ópera. Como todas las cosas, alguien tiene que empezarlo. En Pilar sí hay una tradición de teatro clásico, hay un teatro municipal –el Teatro Lope de Vega- que fue construido por los elencos locales hace más de cincuenta años, pero es un teatro de prosa, no de ópera. Todo empieza de la inquietud, y esa inquietud viene de la gente, que es la protagonista de la ciudad. Yo soy pilarense y tuve la inquietud y de la nada empecé a hacer algo.

¿Qué recepción tuvo cuando estrenaron Las Bodas de Fígaro con el Laboratorio de Ópera?

Lo estrenamos en el Centro Cultural de Pilar y a la gente le encantó, hubo mucha aceptación. Lo que pasa es que cuando hacés cosas en el municipio tenés otra llegada, porque todo es gratuito. Cuando se trata de un emprendimiento independiente, el público tiene que entender que tiene que pagar una entrada. Por eso me puse en contacto con emprendedores comerciantes -vecinos de Pilar- que quieran apoyar el proyecto, y en pocos días tuve muy buena respuesta gracias a las redes sociales. Si decimos ‘próximamente va a haber ópera en Pilar por un grupo de cantantes locales’, la gente se interesa, no está acostumbrada. Evidentemente hay un público que tiene ganas de cosas nuevas, y la ópera a todo el mundo le gusta: es teatro acompañado de una música espectacular.

Contanos algunos detalles del estreno de Serva Padrona.

Va a ser una puesta al piano, con Juan Carlos Nos como pianista. Él es santafesino y hace mucho está radicado en Pilar, nos conocimos a través del municipio. Vamos a hacer una puesta al piano esperando que en un futuro no muy lejano podamos armar una pequeña orquestita de cámara. En Pilar hay músicos, pero como todo músico que quiere hacer carrera de músico, se va a otra ciudad. Solo quedan los que hacen rock.  Sin ir más lejos, tengo un hermano contrabajista y hace muchos años que se fue de Pilar y vive en Europa trabajando de eso.

¿Por qué elegís quedarte en Pilar?

Por un lado me tiran mucho los afectos, la familia, el afecto de la gente que me conoce y los amigos que tengo acá. No sé si podría hacer lo que hago en otra ciudad.  Por otro lado, si quisiera participar en una compañía en Capital Federal, debería dedicar toda mi semana a participar en ella porque es difícil que te paguen por hacer esto. No puedo hacer eso porque tengo que vivir de algo, tengo que trabajar.

¿Cuándo comenzás tus estudios como directora escénica?

Empezó el año pasado, cuando contacté a Lizzie porque yo estaba armando un concierto de canciones de Guastavino y Ginastera, que se llamó “Argentiniando en Cámara”. Pensé que estaría bueno tener un piano y cantar pero no quería que se quedara en eso, pensaba que podía sacarle más jugo. Así fue como con Lizzie empezamos  atrabajar la interpretación y, sin querer, se fue armando una obra teatral en función de ese repertorio. Ella me fue dirigiendo y así fuimos hilando las canciones en lo que resultó ser una metáfora escénica. Estuvo buenísimo ese trabajo que hicimos juntas, porque lo que yo pensaba que iba a ser un concierto de música terminó convirtiéndose en una obrita: como si fuera una obra de teatro pero sin hablar, solo con las canciones. Se presentó en el Teatro Vitral, con Mariela Herou como pianista. Ella es uruguaya y vive en Pilar hace más de veinte años.

Mientras trabajábamos en “Argentiniando en Cámara”, comencé a estudiar un poco de dirección escénica. Al estar al frente de un grupo de Laboratorio de Ópera en un municipio, sentía que tenía que tener unas mínimas herramientas para hacer una puesta en escena, aunque sea de un aria, y además ya estaba vislumbrando lo que iba a ser Pilar Lírica.

¿Por qué elegiste Serva Padrona como primer título?

Serva Padrona surge como un proyecto de estudio mientras estudio dirección escénica con Lizzie. Les hice la propuesta a mis alumnos que salieron del Laboratorio de Ópera, y les gustó. En principio iba a ser un ejercicio para exponer, pero resultó que terminamos haciendo la ópera entera con vestuario, escenografía, puesta de luces y todo. Se fue desarrollando y perfeccionando.

¿Cómo resolviste las demás cuestiones, como el vestuario, la escenografía?

De vestuario yo no tengo idea, entonces convoqué a alguien de Pilar que se interesó en participar y ser parte del proyecto de estudio. Ella tenía experiencia en vestuario teatral. A la escenografía me la podía imaginar, pero no sé hacerla, entonces convoqué a alguien de Pilar que justo estaba en un momento de su vida en que quería volver a hacer cosas en teatro. Todo a través de las redes sociales. Ahí se empieza a mover todo. Se acerca gente con curiosidad y ganas, algunos con experiencia y otros sin ella pero con talento.

¿Cuándo es el estreno de Serva Padrona?

Primero habrá un pre-estreno que se hará en el marco del Festival Bayreuth que Lizzie realiza en su Estudio Bayreuth Porteño el 13 de agosto, en donde se exponen los trabajos realizados durante el año, como Serva Padrona, que nació ahí. El estreno oficial es el que haremos en Pilar el viernes 16 de septiembre en el Teatro Lope de Vega, y luego la repondremos el viernes 14 de octubre. También la haremos la localidad vecina de Del Viso, en la Casa de La Cultura, porque la idea es de a poquito ir llevando la ópera a otras localidades. Además de Pilar Lírica, existe Lírica del Norte, de María Soledad Espona, que también va armando obras con sus alumnos en Los Cardales, donde ella reside.

¿Qué planes tiene Pilar Lírica para el 2017?

El año que viene vamos a reponer Serva Padrona, y también vamos a hacer una ópera adaptada para niños. En el municipio hay un proyecto que se llama Caravana Teatral, en el que en todos los centros culturales de las localidades hay espectáculos teatrales para niños, y queremos incluir una ópera para que participe de ese programa. En la segunda parte del año queremos hacer otra ópera, pero no sabemos cuál va a hacer, depende de la gente con la que cuente. Depende de la gente que convoque. Toma tiempo formar a un cantante y además, al ser este proyecto el resultado de una suma de voluntades, no puedo contratar gente porque todo está hecho por motu propio.

Por otro lado, pienso que hay que hacer lo que podemos, con lo que tenemos. Lizzie siempre me dice: ¡Si no tenes cantantes, hacé una adaptación y una dramaturgia propia! Hay que hacer. Así que bueno, haremos eso. Yo no sé hacer dramaturgia pero eventualmente tendré que hacer un curso para aprender, y si no lo puedo hacer yo, en Pilar siempre hay gente creativa que lo puede hacer: me juntaré con ellos. Lo importante es que se haga.

Ficha técnica:

Pilar Lírica presenta LA SERVA PADRONA

Música de G. B. Pergolesi / Libreto de G. A. Federico

Dirección general y puesta en escena: Julieta Rosso

Asesora de escena: Lizzie Waisse

Versión al piano por el Maestro Juan Carlos Nos

Intérpretes:

Serpina……… Andrea Filgueira

Uberto……….. Isaías Bianchi

Vespone…….. Lucas Delfino

Escenografía y utilería: Ana María Pagirys

Vestuario: Victoria Celio

Caracterización: Leticia Chirieleison

Asistente general: Sonia Sidoti

Diseño gráfico: Diego Correa

Fotografía: Nahuel Aguilar

Paginador: Ariel Soto

Luces: Guillermo Romani

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