Nuevas herramientas para cantantes líricos de hoy

Conversación con las coordinadoras del taller de teatro “Cuerpo-Espacio-Objeto”, que comienza el 16 de marzo en el Teatro Astrolabio (Terrero 1456, CABA).

Mientras trabajaban en la ópera-ballet Las Indias Galantes el año pasado, las directoras escénicas Florencia Ayos y Aldana Gerez Gigena registraron algunos elementos que faltan en la formación actoral de los cantantes de ópera hoy en día. Notaron que el juego teatral queda desdibujado entre el dominio de la técnica y las exigencias del oficio pero que, no obstante esto, los intérpretes están dispuestos a explorar ese camino que los conecta con el aspecto más lúdico de su labor.

Luego de hacer un balance, las artistas comenzaron a diseñar un espacio donde transmitir las herramientas que fueron recolectando en su paso por el mundo de las artes escénicas, que incluye la carrera de Dirección de Ópera del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón (ISATC), la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) y un extenso recorrido por los distintos circuitos del teatro y la ópera en Buenos Aires y también en otras provincias.

El resultado es “Cuerpo-Espacio-Objeto”, un taller de teatro anual que comienza el sábado 16 de marzo en el Teatro Astrolabio de Villa Crespo y está dirigido a quienes deseen indagar en la actuación, tengan o no experiencia sobre el escenario.

¿Por qué en la actualidad se pide que los cantantes sean también actores?

Aldana Gerez Gigena:  Hoy en día, el rol del intérprete está cambiando. Los directores requerimos otras cosas porque los espacios y las miradas son distintos, y la ópera está en un punto de inflexión. Ya no se piensa en un espacio cerrado, estructurado, canónico. Se puede hacer ópera en la calle, en una escuela, en una sala independiente, en un espacio no convencional. Esto también requiere otra cosa de parte de los cantantes.

Florencia Ayos: Requiere una autonomía, pero si no hay una formación un poco estructural sobre esta creatividad propia del intérprete, no se puede tener dicha autonomía porque no se sabe adónde se apunta. Por ejemplo, hay un vínculo entre el cuerpo del intérprete-actor en relación al espacio donde se mueve, y para comprender ese espacio primero hay que definir algunas nociones básicas: qué lo define, qué lo construye estructuralmente, qué hay en él. Si no lo entendemos, es muy difícil habitarlo. Hay una formación específica que tienen los directores escénicos que a veces pasa de largo para los intérpretes porque no lo pueden leer, entonces solo reciben: “Vos ponete acá, vos allá”, y listo. En este taller apuntamos a indagar sobre eso.

¿Cómo plantean este trabajo desde el taller?

F.A.: Llevaremos todo al cuerpo: a lo físico y lo sensorial. Luego haremos devoluciones y bajaremos eso para comprenderlo, pero la idea es no meternos en un trabajo tan rígido. El anclaje teórico va a estar totalmente atravesado por la práctica.

A.G.G.: La idea es trabajar desde la experiencia, para que la teoría pase por el cuerpo pero a la vez poder conceptualizar, que no sea algo “que me salió y no sé por qué me salió”. Hoy en día, el director escénico tiene conceptos claros sobre su puesta, sabe bien lo que quiere y cómo lo quiere, pero eso no quita que pueda haber un diálogo con los intérpretes y que la obra se construya de forma conjunta. Estamos convencidas de que la mejor forma de llevar adelante una puesta es el intercambio, el ida y vuelta, es ahí donde el material se enriquece. Siempre tiene que haber apertura para que se pueda generar ese intercambio. El intérprete tiene que ser mucho más protagonista de los trabajos, apropiarse de lo que hace.

En ese sentido, abonan a la idea de un intérprete creador.

F.A.: El intérprete crea. La idea de un intérprete que solo reproduce es imposible, ya que está absolutamente atravesado por su subjetividad. Siempre hay una subjetividad mediante de la que hay que hacerse cargo. Muchas veces no lo vemos y pensamos que estamos reproduciendo un estilo igual que se hace siempre, y esto no es así. Apuntamos a poder vincularnos de otra forma: plantarse en otro lugar que no sea el del gesto que te enseñaron que tenés que hacer, sino, en el caso de los cantantes, poder comprender dentro de qué estas cantando, en qué entorno te estás moviendo, poder vincularte de una forma periférica, más amplia.

¿Hay requisitos para formar parte del taller?

F.A.: La idea es que venga quien tenga inquietudes actorales. Si bien esto que describimos suena como una mirada un poco avanzada del teatro, vamos a trabajarla en una instancia primaria. Esto que suena a curso de especialización, nosotras consideramos que debería ser la base.

A.G.G.: No hace falta experiencia previa para transitar esto: todos partimos de cero. Daremos la posibilidad de que cada participante haga su proceso. Cada uno va a profundizar hasta donde quiera, y como quiera. Por eso pusimos un cupo máximo de quince personas que nos permita a nosotras también profundizar, hacer un seguimiento, y que cada uno pueda hacer su propio proyecto de trabajo.

¿Creen que es el mercado el que demanda habilidades actorales en los cantantes de hoy o esto es algo más requerido cuando se anda por “la periferia”?

F.A.: La relación entre centro y periferia está en crisis. Yo no creo que haya un centro, o por lo menos apunto a que no lo haya. Para mí hay dos estéticas en disputa: el supuesto centro, que plantea una forma de manejarse estética y políticamente dentro del repertorio operístico, y lo que se dice periferia que en realidad debería ser una opción distinta, no debería estar discutiendo con eso otro directamente, debería estar haciendo otra cosa. Creo que, en ese sentido, la ópera independiente debería proponer su propio lugar de creación. Es en esta demanda actoral que la ópera independiente comienza a tener unas exigencias más vinculadas a las del teatro, o por lo menos a las de cierto estilo teatral.
Cuando pensamos a nuestro país como periferia operística de los grandes movimientos de afuera pasa algo similar: ¿por qué no nos hacemos cargo de que tenemos una mirada? De que pasan un montón de cosas acá, en la ópera y en el teatro independiente, que tienen estéticas particulares nuestras. Pero para eso es necesario profundizar y hacer un rescate de la ópera nacional: por un lado está bien hacernos cargo de la poética que había hace algunos siglos, pero también necesitamos empezar a forjar una identidad operística. Creo que ahí es donde estamos atrasados en relación al teatro. No nos hemos emancipado todavía, eso es raro. En el teatro pasó: del teatro de la colonia al teatro independiente nacional, hubo un período de empezar a volver al lenguaje de esta tierra, colonizado pero lenguaje al fin. Pero la ópera tiene experiencias aisladas.

A.G.G.: Justamente lo que más me atrae de la ópera independiente es que todavía queda mucho por desarrollar. Estamos en una etapa en la que se empieza a abrir un panorama súper enriquecedor. Empieza a existir la posibilidad de pensarnos a nosotros como hacedores de ópera y eso abre todo un mundo, porque estábamos acostumbrados a pensar que solo se podía hacer ópera en determinado espacio, o con determinado presupuesto. Actualmente estamos descubriendo nuevos espacios, apropiándonos y buscando nuestra identidad como artistas y hacedores.

El taller de teatro “Cuerpo-Espacio-Objeto”, coordinado por Florencia Ayos y Aldana Gerez Gigena, comienza el sábado 16 de marzo de 11 a 13 hs en Teatro Astrolabio (Terrero 1456, Villa Crespo, CABA). Para más información, comunicarse a cuerpo.espacio.objeto@gmail.com

Florencia Ayos, actualmente se encuentra cursando la carrera de Dirección Escénica de Ópera (ISATC). Realizó sus estudios en la carrera de Dirección Escénica de Actores y Puesta en Escena (EMAD).

Como Regisseur, en el 2018 dirigió “Les Indes Galantes” de de Jean-Philippe Rameau en el CETC, mediante el intercambio entre la Academia de la Ópera de París y el Teatro Colón. En el 2017 recibió una beca para la Escuela de Invierno del Festival Nueva Ópera de Buenos Aires (CETC, Fundación Willams). En 1997 comenzó sus estudios de actuación, hasta el 2015. Como directora, montó las siguientes obras: “Carmen” “Los Días Felices” “Antígona Furiosa”. Hoy en día trabaja en la pre-producción de la ópera “Dido y Eneas” y la obra “Dies Irae”

Desde el 2011 trabaja como asistente de dirección en diferentes circuitos teatrales y operísticos. En este momento se encuentra trabajando como asistente de Marcelo Lombardero en el Teatro San Martín en las obras “Colaboración” y “Tomar Partido”. Sus últimos trabajos fueron como asistente de dirección en el Teatro Colón en “Giulio Cesare in Egipto”, “El enfermo imaginario” (Dirección Pablo Maritano), y con la compañía de ópera independiente Sol Lírica, en la cual continua trabajando dentro de la producción. En 2012 fue meritoria por un convenio entre la EMAD y la fundación SAGAI desempeñándose como asistente de escena, y en el 2014 asistente de dirección en gira por el noreste argentino y la Provincia de Buenos Aires, bajo la dirección de Tony Lestingi. 

También se formó en el campo de las bellas artes, la fotografía y las artes digitales aplicadas a la escena. 

Aldana Gerez Gigena actualmente se encuentra cursando el tercer año de la carrera de Dirección Escénica de ópera (ISATC). Es Actriz y Directora de Teatro. Egresada de la Escuela Municipal de Arte Dramático del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Realizó una Especialización en Docencia y Producción Teatral en la Universidad Nacional de Río Negro, provincia en la que se despeñó como docente de teatro en distintas instituciones y en la Dirección General de Cultura de Río Negro, además de  estrenar diferentes espectáculos con los cuales participó en  festivales y encuentros, tanto a nivel Provincial como Nacional. También fue coordinadora del plan del INT de “Formación de Espectadores” y luego se desempeñó como Jurado de Calificación de Proyectos del INT durante dos años consecutivos. Actualmente continúa su labor como docente, directora y diseñadora escenográfica en la ciudad de Buenos Aires. En 2018 realizó la asistencia de dirección de “Les Indes Galantes” en el CETC. Además forma parte del staff de Lalalá compañía escénica desempeñándose como: asistente de dirección y stage manager de la ópera “Trouble in Tahiti”, asistente de dirección y diseñadora Escenográfica en  la ópera “Los siete pecados capitales”, obra que participó del Norway Fringe Festival en la ciudad de Bergen (Noruega), en septiembre de 2018.

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